La importancia de tener las vacunas al día


Today's blog entry is an article by Diego Chaves-Gnecco MD, MPH, SALUD PARA NIÑOS Program Director & Founder in honor of National Infant Immunization Week.To read the article in English, you can use an online translator.


Es extremamente importante que todo adulto o niño tenga todas sus vacunas recomendadas al día. Sin embargo, desafortunadamente esta afirmación no se cumple. Dependiendo de la edad, grupo de la comunidad a la que pertenece la persona o el niño y la vacuna de la que se esté hablando, sólo 7 u 8 de cada 10 personas o niños tienen sus vacunas al día. Aunque el número parecería ser bueno y alto, no es ideal. El ideal sería que 10 de cada 10 niños o adultos tuvieran todas sus vacunas al día.

El hecho de que esto no se cumpla afecta no solamente a la persona o niño que no tiene todas sus vacunas en orden, sino que también afecta a toda la comunidad donde este niño o adulto vive. En la medida que cada vez más personas no tengan sus vacunas al día, corremos el riesgo de pronto volver a ver enfermedades de las cuales no oíamos hace ya muchos años.

El mundo de hoy se hace más pequeño ya que la gente viaja más y con esto hay más riesgo de contraer enfermedades. Algunos ejemplos incluyen el coqueluche, tosferina o enfermedad por Bordetella pertussis, el sarampión, la varicela, el polio, la Hepatitis A y B, y la epiglotitis u obstrucción de la vía aérea por la bacteria Haemophilus influenza. Estas enfermedades crean gravísimas secuelas como la parálisis, largas y complicadas hospitalizaciones o incluso la muerte.

¿Por qué las personas no tienen sus vacunas al día?

Son muchas las razones por las cuales esto sucede. Algunas personas y padres de familia tienen temores sin fundamento respecto a los efectos secundarios de las vacunas. Otros cuestionan su eficacia. En cualquiera de estos dos casos, estudios científicos a escala mundial y años de utilización de muchas de estas vacunas (en el caso de la vacuna del polio, por ejemplo, que viene siendo administrada por más de 50 años) desvirtúan estas preocupaciones. Las vacunas que administramos en el presente son seguras y sus beneficios sobrepasan cualquier tipo de riesgo.

Otra razón se debe al desconocimiento de las vacunas que corresponden. Es importante recordar que los esquemas de vacunación son diferentes en cada país y que algunas vacunas que se recomiendan en un país no lo son en otro. Cuando las familias viajan de un país a otro es importante asegurarse que se tienen todas las vacunas recomendadas.

Finalmente, otra razón para no tener todas las vacunas al día se debe a la dificultad de mantener registros adecuados de vacunación (pasaportes, carnets, tarjetas, etc.).

¿Qué hacer para asegurarse de estar al día?

Anualmente, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés) y la Academia Americana de Pediatría, publican un calendario actualizado con todas las vacunas recomendadas para cada grupo de edad. Una forma de saber si usted y su hijo tienen todas las vacunas al día es asegurándose que tiene todas las vacunas recomendadas para su edad según el calendario. Estos calendarios pueden ser confusos, por lo que es importante que hable con su doctor. Llévele todos los registros de vacunación que tenga, tanto domésticos como internacionales.

Actualmente existen registros electrónicos médicos que facilitan documentar todas las vacunas recibidas en un mismo registro, al cual se puede tener acceso con mayor facilidad. Pregúntele a su médico si utiliza este tipo de registro electrónico. Pregúntele también si otros médicos y proveedores de salud pueden tener acceso a este registro. Pídale que se asegure que estén incluidas todas las vacunas que usted y su hijo han recibido, no sólo las que su médico les ha administrado, sino también las que han recibido en otros lugares o países.

Los hispanos y las vacunas

Desafortunadamente, la población hispana en los Estados Unidos tiende a presentar porcentajes de vacunación más bajos que la población no-hispana, y con esto el riesgo de tener enfermedades contagiosas es mayor.

Algunos de los ejemplos de las disparidades existentes respecto a enfermedades que se pueden prevenir con las vacunas son los siguientes: En el año 2000, 17 niños menores de un año murieron en Estados Unidos debido al coqueluche, tosferina o enfermedad por Bordetella pertussis. Los 17 niños nacieron en los Estados Unidos; 41 % de ellos eran hispanos. Estos desenlaces fatales, y muchas enfermedades más, hubieran podido prevenirse si hubiesen tenido al día sus vacunas de DtaP o Tdap (Difteria, Tétanos y Tosferina/pertussis). Por la misma razón, entre 1990 y 1999, un número excesivamente alto de infantes hispanos (35%) murieron a causa del coqueluche, tosferina o enfermedad por Bordetella pertussis.

Entre 1989 y 1990 hubo una epidemia de sarampión en el estado de California; 40% de todos los casos presentados de sarampión durante esta epidemia fueron de niños latinos o hispanos. Durante esta epidemia, los niños hispanos o latinos tuvieron un riesgo mayor 9.6 veces de contraer esta enfermedad más que los niños no-hispanos.

Para mayor información acerca de las vacunas y de los calendarios de vacunación, hable con su médico o visite http://www.cdc.gov/spanish/inmunizacion/index.htm, o llame al CDC al 1-(800) 232-4636.


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